
"Muchos actos se realizan dentro de nosotros mismos, sin participación alguna de eso que se llama conciencia.
En nuestro organismo suceden muchos ajustes y reajustes sin que por ello la conciencia participe en los mismos.
El centro motor de nuestro cuerpo puede manejar un automóvil o dirijir los dedos que tocan en el teclado de un piano sin la más insignificante participación de la conciencia.. La conciencia es la luz que el inconsciente no percibe. El ciego tampoco distingue la luz física solar, pero ella existe por sí misma. Necesitamos abrirnos para que la luz de la conciencia penetre en las tinieblas espantosas del mí mismo, del sí mismo.
El lenguaje de la conciencia es simbólico, íntimo, profundamente significativo y sólo los despiertos lo pueden comprender. Quien quiera despertar conciencia debe eliminar de su interior todos los elementos indeseables que constituyen el Ego, el Yo, el Mí mismo, dentro de los cuales se halla embotellada la esencia."
S. Aun Weor. La Gran Rebelión.
